16 de abril de 2017

1893: La última epidemia de cólera

El cólera es una enfermedad que se puede tener bebiendo líquidos o alimentos contaminados con una bacteria, la del cólera. Normalmente, en una epidemia las fuentes de contaminación suelen ser las heces de una persona infectada, si bien puede llegar a extenderse de una forma rápida en áreas con tratamientos inadecuados, o inexistentes, de agua potable y aguas residuales. Además puede vivir también la bacteria en ríos salubres y aguas costeras.

Es poco común la transmisión del cólera directamente de una persona a otra, el contacto casual con una persona infectada no constituye un riesgo para contraer la enfermedad. La limpieza, la higiene y la salubridad, como hemos comentado en artículos anteriores, era muy deficiente en el Erandio de finales del s. XIX, y esto va a ser uno de los condicionantes de la epidemia de cólera que se producirá en el pueblo, y digo última porque no fue la única epidemia que parecerá el pueblo en este siglo.

El aspecto actual del lavadero de Tartanga surge tras la epidemia de colera de 1893, con el proyecto de Casto de Zabala

Ya en 1854 y en 1855 habían aparecido dos brotes de cólera que entraron en España por Galicia y que en Vizcaya afectarán a Las Encartaciones, la ría de Plentzia, las comarcas de Busturia y el Marquinesado y el enclave de Orduña, principalmente. La primera oleada, en diciembre de 1854, afectaría sólo a las parroquias de San Antón, Begoña y San Vicente Mártir de Abando, donde causó cerca de 50 de fallecimientos; la segunda, fue mucho peor, causó en Bilbao 505 víctimas mortales.

Posteriormente, en la provincia se producirán ciertos brotes menores entre 1859 y 1865, si bien la más trascendente sería la de 1885, continuación de una epidemia a nivel peninsular, cuyo origen se situaba en el Mediterráneo, que afectaría sobre todo a la zona minera, aunque en Erandio también llegó como vamos a ver. Con esta epidemia la sociedad se sensibilizará sobre los problemas sanitarios, llevándose a cabo ciertos trabajos con el fin de experimentar y comprobar ciertas normas de aislamiento y prevención. Fruto de esta inquietud fue el reglamento de Policía e Higiene que fue redactado por un grupo de ingenieros y médicos entre los que se encontraba, por ejemplo el Dr. Areilza (que tiene una calle en Bilbao). Gracias a estas medidas la zona minera´apenas se vería afectada por el cólera durante la epidemia del año 1893, lo contrario que ocurrió en Bilbao y pueblos de alrededor, como lo es Erandio, que castigaría principalmente a la población más escasa de recursos.

En Erandio, ya en octubre de 1885, había problemas sanitarios en Altzaga con el inicio del urbanismo en el barrio. Altzaga carecía en gran medida de alcantarillado, falta de retirada de basura y limpieza de calles, así como la aparición de algunas chabolas y el hacinamiento de las familias de trabajadores. Apenas se estaban produciendo políticas municipales encaminadas a mejorar la higiene y la salubridad, por ejemplo, hacía sólo 4 años que se había construido el cementerio de La Campa, hasta entonces se enterraban alrededor de la Iglesia. En el pueblo, en la epidemia de 1885 se contabilizaron 20 fallecidos, y un índice de mortalidad de un 8,2 por mil, sobre la población total.(1) 
Si bien, en el pueblo habían existido casos de cólera anteriormente, será con esta epidemia cuando ataque con cierta importancia por primera vez, puesto que hasta entonces habían sido casos esporádicos y espaciados en el tiempo.

La epidemia, además de notarse en Altzaga, también se dará en el Valle del Asúa, donde el Ayuntamiento de Bilbao llevaba a enterrar las basuras, provocando malos olores, el uso de las mismas por algunos campesinos y la contaminación de las aguas.(2)

Durante esta epidemia de 1885 se tomarán medidas encaminadas al control sanitario de los trabajadores y la prohibición de pasar de un lado al otro de la ría, con el fin de aislar a la población, para que no se propagara la enfermedad.

La epidemia de 1893, que será la última que ocurrirá en la provincia, a diferencia que la de 1885 tuvo una procedencia continental que reducirá sus efectos principalmente a las poblaciones que estaban industrializándose en la provincia. Así, ya el 17 de septiembre de ese mismo año aparece una noticia en la que se señala como un inspector de Sanidad llega a Erandio a adoptar medidas, ya que las condiciones sanitarias son muy deficientes y es probable de que al igual que en otros pueblos, como en Sestao, Portugalete, Barakaldo, Deusto o Bilbao el cólera haya podido ya llegar y estar presente en el pueblo. El panorama que se encuentra es el de tres casos de cólera y una defunción, por lo que se impondrán medidas rigurosas que tendrán que ver con el aislamiento.(3)

El cólera se estaba extendiendo y, al día siguiente, se reunirá la Junta General de Sanidad de la provincia para adoptar ciertas medidas después de escuchar al inspector, que dará cuenta entre otras cosas de la situación de Erandio, y se adoptarán las primeras medidas: Acordó, para evitar la propagación de la infección de las aguas del rio, que los pueblos ribereños se provean de estufas legiadoras (cuya función era hervir la ropa antes de proceder a su jabonado en la pila del lavadero), a fin de someter a coción las ropas antes de lavarlas, así como aumentar la frecuencia de los exámenes de aguas.(4)

Al día siguiente, 19 de septiembre, se aumentarán las medidas a tomar: Se harán trabajos de desinfecciones en alcantarillas, pozos negros, lagunas y marismas, pero en Erandio el sistema de alcantarillado y de pozos negros era prácticamente nulo. Por otra parte se va a dar la órden de blanquear con cal toda casa en que haya ocurrido un caso sospechoso, y el mismo blanqueo general interior y exterior de todas las casas de Barakaldo y Erandio. También ese mismo día se prohibirán  la pesca y la venta de peces del Nervión, así como los baños y lavados de ropa, cosa que las vecinas del barrio de Altzaga, Axpe y Lutxana solían hacer con asiduidad, dotándose de legiadoras y disponiendo la cocción de toda ropa blanca antes de lavarla.

Artículo aparecido en Unión Católica sobre el cólera (20-09-1893)
Para entonces los alcaldes tenían ya instrucciones para proceder en el caso de que en su término municipal surgiera algún caso sospechoso. Se nombrarán comisiones de cada distrito, compuestas por un diputado provincial, una persona designada por el Gobernador Civil y el subdelegado de medicina respectivo, para que vigilen y propongan cuanto se refiera a la salud pública.
Las personas que hubieran tenido contacto con enfermos sospechosos quedarían aisladas, y se quemarán las ropas de camas y colchones que ocuparon aquellos. En Erandio se organizarán cuadrillas de fulmigadores.(5)

El día 21, en Erandio ya había un total de 5 casos y 1 defunción por cólera morbo. Ese mismo día se nombrarán los médicos adscritos a los centros facultativos de la población para mejor asistencia de los enfermos. Continuarán las medidas sanitarias de precaución ya dictadas anteriormente, aunque crecerá la preocupación por el clima lluvioso que había en la zona y que podía favorecer a la enfermedad, según se comentaba en las crónicas de la época.(6)

A la mañana del día siguiente la situación del cólera en Erandio era de total de 4 afectados por cólera, 2 defunciones de días anteriores y 4 enfermos, que ya estaban dados de alta, si bien ese día se detectará 1 nuevo caso, seguido de una defunción.(7)

Con el paso de los días, y mientras se agrava la situación en la provincia, empezarán a surgir ciertos sectores críticos con la gestión por parte del Gobierno de esta epidemia de cólera, como el artículo que aparecía en el diario Nuevo Régimen:

No procede el Gobierno con más actividad en la adopción de medidas sanitarias, hoy que el cólera va, aunque lentamente, extendiéndose por toda la Península. Califica aun de enfermedad sospechosa la que tantas víctimas ha ocasionado en Bilbao, Baracaldo, Deusto, Erandio, Las Arenas, Lejona, Ortuella, portugalete, San Salvador del Valle, Santurce, Sestao y Belchite. Obra en este asunto con las vacilaciones que se ve en todos sus actos; y mientras no quiera declarar la existencia del cólera, al parecer, por no irrogar mayores perjuicios de los ya causados por sus desaciertos á las provincias infestadas, establece una inspección sanitaria en Miranda, monta aparatos de desinfección en las estaciones de ferrocarriles, y nombra delegados en todas partes con más ó menos justificadas dietas.

Se revuelven los periódicos ministeriales contra los que acusan de apático al Gobierno por su conducta, sin ver que, por agrias que sean las censuras, no guardarán nunca relación con la importancia de los hechos. No indigna, además, tanto que no se tome precaución alguna para evitar la propagación del mal, como que se las guarde para cuando la epidemia haya adquirido completo desarrollo y sea inútil todo género de sacrificios. Es ridículo, por otra parte, que no tratándose de enfermedades infecciosas, como asegura el Gobierno, se ocasione tantas molestias á los enfermos y á sus familias, aislándolos, quemando sus ropas y efectos, blanqueando las paredes o infestando las casas con innecesarias fulmigaciones. Hace tres años que el cólera no ha abandonado á Europa, y esto hace más censurable la imprevisión del Gobierno. No podrá alegar que su propagación le haya sorprendido.(8)

Por otra parte, se pensaba que el cólera había sido traído por los ingleses, y en consecuencia habrá barcos en cuarentena entre Axpe y la fábrica de La Vizcaya. Así en el diario El Liberal aparecía las siguientes afirmaciones:

Es indudable que los marinos ingleses son los que han traído el cólera. La cuarentena la hacen dentro de la ría y entre las canteras de Áspe o Erandio y la fábrica de La Vizcaya, dos barrios como ustedes saben, pobladísimos, a donde desembarcan, sobre todo de noche, cuando les da la gana. Así empezó el cólera en el mes de julio, atacando a una familia que recogió las ropas de un marinero inglés, y desde entonces no ha dejado de haber invasiones. Por fortuna, el cólera no ataca del modo terrible que otras veces. Lo extraño es que o haya mas.(9)

También había diarios que al contrario que los anteriores, no estaban por la labor de alarmar a la población, ni ser crítico con la gestión institucional que se estaba llevando a cabo. Así, el diario El Imparcial decía lo siguiente:

En varios días han salido de Bilbao las principales familias de la villa. El vecindario en general está tranquilo porque no se registran casos fulminantes. Los datos oficiales comprueban que muchos casos han sido producidos por los excesos que cometieron las personas inválidas. Contra lo que se dice, puede afirmarse que aquí nunca se oculta la verdadera situación de la Salud Pública. Los telegramas enviados al ministerio de la Gobernación y a la prensa de Madrid dan cuenta exacta del número de invasiones y defunciones. 

En la primera quincena de septiembre la mortalidad fue exigua [...] a pesar de las malas condiciones que por causa de la sequía tiene la ría y el agua potable. las noticias que circularon en Madrid, afirmando que el cólera hace estragos, son inexactas. En Bilbao hay establecidas guardias permanentes de médicos. La brigada de fumigadores es numerosa y cumple con gran escrupulosidad su cometido y la Diputación envía diputados delegados a todos los pueblos de la provincia. Estos delegados visitan a los enfermos y reparten desinfectantes, y los Ayuntamientos cuidan del cumplimiento de las medidas higiénicas [...].(10)

Más allá de las posturas de los diarios de la época, el día 24 el gobernador, Torres Almunia, acompañado del inspector de Sanidad, recorrerá varios pueblos de la Provincia, entre ellos Erandio, que ese mismo día iba a registraría otros 4 contagios, con el objeto de ver si los alcaldes de los pueblos estaban cumpliendo las directrices dadas por la Junta Provincial de Sanidad. En este sentido, el gobernador tras estar con las autoridades municipales reconocerá que en Erandio se estaba cumpliendo lo mandado y señalará su deseo de que no incremente la epidemia en el pueblo.

También hay que señalar que muchos de los afectados no llamaban al médico hasta que la enfermedad estaba muy presente y para entonces poco se podía hacer. De este modo, el 25 se anunciaban 3 nuevas invasiones de cólera en Erandio. Ese mismo día, el ayuntamiento anuncia que se impondrán multas hasta de 500 pesetas por parte del alcalde a quienes no cumplan las disposiciones higiénicas establecidas.

Se le darán algunas disposiciones al alcalde, después de haber visto por parte de los cargos institucionales cómo estaba la situación en en Erandio, como por ejemplo la de que en las charcas que allí existen se viertan grandes cantidades de cal viva, acción que veía bien el Ayuntamiento puesto que se hermanaba la economía del procedimiento y su eficacia, toda vez que el cloruro, sin producir efectos mejores en casos análogos, resultaba un desinfectante caro.

Por otra parte la empresa de obras del puerto exterior, establecida ya en Axpe, llevará a cabo trabajos de relleno de alguna laguna, marisma, que había en Altzaga.

El médico del pueblo Timoteo Goiri era el que cuidaba de la cuestión de la higiene, ayudado por la autoridad local. Para entonces tenía en tratamiento 16 enfermos repartidos en un amplio radio. Hay que decir que, aunque era lo que se había establecido desde el principio de la epidemia, el pueblo no tenía suficientes fondos para llevar a cabo numerosos aislamientos de enfermos. El fuerte de Axpe que la autoridad militar cedió para barracón de coléricos, no podrá habilitarse para este uso por estar completamente desmantelado para entonces y por las dificultades que ofrecía para trasladar a los enfermos, por lo que habrá alguna intención de levantar un barracón en un terreno que tenía el pastor protestante del barrio.

La epidemia no acababa decaía y la zona de la ría para finales de septiembre estaba sin apenas vapores y el muelle de Altzaga prácticamente sin actividad, para entonces van a empezar ciertas obras en el alcantarillado y el lavadero de Altzaga, que será proyectado por el aqrquitecto municipal Casto de Zabala, que le dará la apariencia con el que lo conocemos hoy, con el fin de mejorar el saneamiento.

Los días pasaban y no había un día que el pueblo no se despertara con un nuevo caso de infección o defunción. Si bien a partir del 5 de octubre la epidemia empezará a remitir levemente en la provincia, no era el caso de Erandio, en el que el 6 de octubre volvía a registrarse 3 nuevas invasiones de cólera, y al día siguiente otras 6. Los periódicos no dejaban de sacar los casos que estaban sucediendo en el pueblo: El 12 de octubre 2 nuevos casos, el 15 de octubre 1 nuevo caso, el 16 otro más, el 19 otrao mas, el 20 otro más, el 22 otro...

El día 22 de octubre se reunían en el despacho del Gobernador Civil, la Junta Provincial de Sanidad y entre los asuntos que trataron estuvieron el acuerdo de que no se asistiera a los cementerios el próximo día del difunto y la urgente necesidad de la construcción del Nuevo Matadero de Erandio examinándose lo que se había propuesto desde la Junta Local del Ayuntamiento y empezar a buscar un emplazamiento.

El último muerto de cólera en el pueblo, durante esta epidemia se producirá el 25 de octubre.

En esta última epidemia de Erandiose manifestó de nuevo el carácter de mortalidad selectiva, al atacar con preferencia a la población obrera. La distribución por barrios de los muertos e inválidos por el cólera de Erandio en 1893 confirma el carácter de enfermedad industrial de esta epidemia.(11)

Aunque esta de 1893 fue la última epidemia de cólera que sufrió el pueblo, el colera estará presente en Erandio también con algunos casos esporádicos durante los primeros años del s. XX.
La epidemia de cólera de 1893, en los barrios de Erandio
ITURBE MACH, Ander: "Historia de Erandio", Diputación Foral de Bizkaia, Bilbao, 1993, pág 78.


(1) ITURBE MACH, Ander: "Historia de Erandio", Diputación Foral de Bizkaia, Bilbao, 1993, pág 77.
(2) En 1908 aun habrá cierto debate público y denuncias sobre el Ayuntamiento de Bilbao, por tirar las basuras en la Márgen Derecha, sobre todo en Erandio.
(3) La Correspondencia de España, 18-09-1893, pág 3.
(4) El Día, 19-09-1893, pág 2.
(5) El Día, 20-09-1893, pág 3.
(6) El Liberal, 21-09-1893, pág 2.
(7) El Día, 22-09-1893, pág 2 y El Día, 23-09-1893, pág 2.
(8) El Nuevo Régimen, 23-09-1893, pág 2.
(9) El Liberal, 24-09-1893, pág 3.
(10) El Imparcial, 25-09-1893, pág 1.
(11) ITURBE MACH, Ander: "Historia de Erandio", Diputación Foral de Bizkaia, Bilbao, 1993, pág 78.



Bibliografía:
ITURBE MACH, ANDER: "Historia de Erandio", Diputacion Foral de Bizkaia, Bilbao, 1993

Revistas y Periódicos:
La Correspondencia de España
El Día
El Imparcial
El Liberal
El Nuevo Régimen
Unión Católica

14 de marzo de 2017

Referencia en el Deia!!

Agradecer a la periodista Marta Hernández, del periódico Deia, por tener en bien el hacerme una entrevista que ha salido publicada hoy. Muchas gracias, de veras!

Podéis ver la noticia pinchando aquí.


5 de marzo de 2017

Proyecciones de películas de Ignacio Olavarria

Hace ya algún tiempo estuve hablando en uno de los artículos de Ignacio Olavarría, un erandiotarra, considerado como uno de los pioneros del cine en el País Vasco. 

La cuestión es que nos han enviado un email, para que informemos que el próximo martes, 7 de marzo, se inaugurará en Iralabarri, un ciclo de cine titulado "Iralabarri: un barrio de cine". La primera sesión estará dedicada a la productora Hispania Film, que se estableción en el barrio en los años 20, y uno de sus miembros fue Alejandro Olavarría.

Así pues, se proyectarán tres películas, en las que Alejandro Olvarría fue director de la primera, "Un drama en Bilbao", y guionista de la segunda, Lolita, la huérfana". Las películas, mudas todas ellas, serán presentadas y contextualizadas por Alberto López Echevarrieta y se contará con la presencia de familiares de Alejandro Olavarrieta, que han venido desde Sevilla.

Os paso el cartel para todo aquel que desee asistir.


Historias de Erandio en la Guía comercial de Erandio


Este año por tercer año consecutivo, en la Guía Comercial de Erandio, vuelven a sacar dos artículos de este blog, "Historias de Erandio", lo cual es de agradecer, ya que en cierto modo sirve de referencia para expandir la historia del pueblo de Erandio. 

La verdad es que poco a poco las visitas de este blog han ido creciendo hasta pasar las 35.000 lo cual es una estupenda noticia, que hace que, aunque no disponga de mucho tiempo, siga adelante con este blog que tiene como fin dar a conocer la historia e historias de Erandio.

Este año los artículos que han recogido como referencia, han sido los que tuvieron que ver con el el cine en Erandio y con Lope "el calafate", el primer erandiotarra en América. Lo mejor de todo es que además de castellano, también aparecen en euskera, para todo aquel que desee leerlos.

11 de febrero de 2017

Erandio a través de los anuarios de Bailly-Ballière (1880 - 1911)

Datos de Erandio en el anuario de 1880
El "Anuario-Almanaque del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración" fue una publicación anual que empezó a editar Carlos Bailly-Baillière, a partir de 1879, siendo el librero de la Universidad Central de Madrid, del Congreso de los Diputados y de la Academia de Jurisprudencia y Legislación. 

En estas publicaciones, que vienen a ser las antecesoras del Anuaro General de España (1912-1978) se ofrecía señas de las personas que integraban la instituciones de las Administraciones Públicas (Casa Real y sus empleados, Cortes, ministerios, cuerpo diplomático, etc.) y de cualesquiera que tuviera un oficio o profesión (abogados, arquitectos, notarios, médicos, marmolistas, boteros, libreros, impresores, fotógrafos, carpinteros, etc.) o fuera propietario de un comercio, industria o fábrica, o ejerciera un servicio público, tanto de Madrid y resto de provincias, como de las posesiones españolas de Ultramar y de los Estados hispanoamericanos. Como consecuencia, en esta publicación anual, que durará hasta 1911, podemos encontrar ciertos datos de personas y oficios relacionados con Erandio, y poder conocer un poco más nuestro pueblo. Hay que tener en cuenta, también, que la publicación se hacía desde Madrid y que esto hace que algunos datos sean erróneos y repetitivos, aunque en líneas generales es una fuente de información bastante interesante, sobre todo porque se ve claramente el paso del barrio de La Campa a Altzaga, como centro urbano.  Además de ello, es posible conocer los nombres de quienes fueron los pioneros en el pueblo en desempeñar ciertos oficios, saber quien fue el primer profesor de música, el modista o el veterinario, por ejemplo, oficios y negocios que aparecieron en esta época de cambio de siglo en el pueblo. También cabe señalar que, a partir de los datos que nos dan los anuarios, podemos deducir ciertos aspectos socio-políticos como que los alcaldes solían ser gente influyente en el pueblo, que solían tener negocios, algunos entraban dentro del grupo de grandes contribuyentes, los mandatos eran cortos, y alguno hasta llegó a repetir. 

En la primera publicación  que aparece en 1880, el centro urbano principal se situa en el barrio de La Campa. Las personas que aparecen referenciadas en la misma son las siguientes:
  • Alcalde: Silverio Olavarrieta.
  • Secretario del Ayuntamiento: Manuel Berastain.
  • Juez municipal: Vicente Martínez.
  • Secretario del Juzgado Municipal: Manuel Antonio Madariaga.
  • Párroco: Jose Ignacio Elorduy.
  • Profesores de Instrucción Pública: Juliana Endeiza y Onofre Antonio Naveran.
  • Carpinteros: Jose Miguel Madariaga, Francisco Monasterio y Jose Usunaga.
  • Médico: Pedro Uncilla.
  • Venta de vinos al por mayor: Manuel Echevarria, Juan Larrondo, Antonio Olondo, Mariano Rios y Antonio Uriarte y Compañía.
  • Establecimientos de venta de vinos y licores: Agustín Aguirremota, Agapito de Ascorra, Celestino Ayo, Miguel Fano y Pedro Susaeta.
La publicación del año siguiente, la de 1881, nos indica que la población en el pueblo ha aumentado en unos 200 habitantes, si bien todo sigue igual en cuanto a las personas, cargos y negocios, que aparecían el año anterior.
Portada del Bailly Ballière de 1881
No ocurrirá lo mismo en 1883, en donde hay ciertas novedades y se empiezan a observar ciertos aspectos relacionados con cambios que empieza a ver en la zona de Altzaga:
  • Alcalde: Miguel Fano, que dos años antes había aparecido como regente de un negocio de venta de vinos y licores.
  • Juez Municipal: Agustín Aguirremota.
  • Fiscal: José Arechavaleta.
  • Secretario del Juzgado Municipal: Manuel Berastain, que también estaba como Secretario del Ayuntamiento.
  • Profesores de Instrucción Pública: Domingo Amusategui y Atilana de la Encina.
  • Abogado: Pascual Aranco.
  • Estanquero: Jose Usunaga, que aparecía dos años antes como carpintero.
  • Panadero: Gabriel Arechavaleta.
Además de estas novedades, como he comentado anteriormente aparecen ciertas referencias que nos hacen pensar que en Altzaga se están empezando a producir cambios. La primera es que ya consta en la guía que hay un templo protestante y un casino, ambos estaban situados en Altzaga. Este templo protestante, será una de las razones por la que se de a partir de 1909 culto diario en Altzaga, en una ermita que había. 
Por otra parte aparecen Manuel Echevarria y Uriarte y Compañía, que anteriormente salían como vendedores de vino al por mayor, como abastecedores de buques. Buques o embarcaciones que sabemos que estaban empezando a llegar a Altzaga.

En la guía de 1884 de nuevo hay ciertas novedades, y nuevas referencias relacionadas con Altzaga:
  • Alcalde: Guillermo Aguirre.
  • Juez Municipal: Agustín Bilbao.
  • Fiscal: Benito Solaeche.
  • Médicos: Además de Pedro Uncilla, también aparece por primera vez Donato Chopitea.
Datos de Erandio en el anuario de 1887
En cuanto a lo que sucede en Altzaga, aparece la referencia a un mecánico, por primera vez en Erandio, Scot Y Compañía (si bien pudiera ser erróneo y tratarse del escocés Knox Moffat, que tenía su taller en Vega de Altzaga) y el numero de negocios encargados de abastecer a buques aumenta. En este sentido, además de Manuel Echevarria y Uriarte y Compañía, también aparecen Pedro Barcena y Larondo y Cabieses.

En las guías de 1885 y 1886 no hay ninguna novedad en el anuario en cuanto a Erandio se refiere. En la de 1887 la novedad es la aparición de Joaquín Morete, como farmacéutico, en Altzaga, y en la de 1888 Enrique Morote, como el farmacéutico de La Campa.

Será en 1898 cuando en el anuario aparezcan más novedades, como el incremento de población o el cambio de alcalde, que si bien no pone claramente quien es, podría tratarse de Jose Ayo, pero no son las únicas:
  • Secretario del Ayuntamiento: Santiago Goiri, que también aparece como Secretario del Juzgado Municipal
  • Juez Municipal: Felipe Lizarralde
  • Fiscal: Guillermo Aguirre, que podría tratarse del anterior alcalde del pueblo
  • Profesores de Instrucción Pública: Además de Atilana de la Encina, aparece como novedad Claudio Leura. 
  • Médico: En la guía de este año ya sólo aparece Donato Chopitea.
Respecto a los negocios de abastecimiento de buques, está vez no esta Larondo y Cabieses, y en vez de cuatro, como los años anteriores, habrá tres negocios al respecto. También hay que destacar que aparece por primera vez el mecánico John Knox Moffat, si bien se sabe, además de ser el primer mecánico en reparar embarcaciones de vapor y casco metálico en la ría, que su taller de reparación de embarcaciones estaba en activo desde 1884, aunque en esta guía no consta.
El crecimiento de Altzaga es ya un hecho, de este modo hay una referencia a la población que hay en el barrio, y no sólo en la Campa, por primera vez. También aparecen reseñados nuevos negocios en el barrio, que nos indican ya donde está el centro económico del pueblo y las obras que se están llevando a cabo:
  • Profesores de Instrucción Pública: Eusebio Olartecoechea, Andrea Cortina y Petra Madariaga.
  • Fábrica de bebidas gaseosas: Curling.
  • Depósitos de carbón de piedra: El Siglo y Uriarte y Compañía. (1)
  • Contratistas de obras del puerto: José María Aramberria. (2)
  • Contratistas del ferrocarril de Las Arenas a Plentzia: Eduardo López Loriga.
  • Médico: Timoteo Goiri.
  • Veterinario: Damian Echevarria.
También hay una referencia a la dársena de Axpe, para atraques de buques, así como a los talleres de la Junta de Obras del Puerto, dragados y reparaciones de muelles. 

En 1899, ya se construye el Ayuntamiento en Altzaga, donde está actualmente. El primer alcalde de este nuevo Ayuntamiento es Jose Ayo.
  • Secretario del Ayuntamiento: Manuel Berastain, vuelve a aparecer de nuevo, sustituyendo a Santiago Goiri que se mantiene como Secretario del Juzgado Municipal.
  • Juez Municipal: Guillermo Aguirre, quien aparecía anteriormente como fiscal, y podría tratarse del antiguo alcalde.
  • Fiscal: Jose Antonio Belaunde.
  • Párroco: Diego Bastayeta.
  • Profesores de instrucción Pública en La Campa: Vicente Martínez y Teodora Prieto.
  • Profesores de instrucción Pública en Altzaga: Félix Ortún y Andrea Cortina.
  • Constructor de máquinas, mecánico: Amadeo Amade, que se sumaba a John Knoxx Moffat.
  • Contratistas de obras del puerto: Felix Allard y Compañía. (3)
  • Farmacéutico: Jacinto García.
En el anuario de 1900, las novedades aparecen en Altzaga y son las siguientes:
  • Tienda de Ultramarinos: Mariano Rios, que también había vendido vino al por mayor años atrás.
  • Fundición de hierro: Pedro Aramburu y Compañía. (4)
En el anuario de 1901 encontramos más novedades que en años anteriores. Primeramente el incremento de población considerable, así como nuevos negocios que aparecen:
  • Alcalde: Timoteo Goiri Loyola, que había sido médico en Altzaga.
  • Secretario del Ayuntamiento: Ramón Bustinza.
  • Juez Municipal: Manuel Echevarria.
  • Fiscal: Timoteo Echevarria
  • Médico en Altzaga: Donato Chopitea, ya que como médico en La Campa aparece Mariano Marco
También en cuanto a las provisiones para las embarcaciones, sólo estarán Pedro Barcena y Uriarte y Compañía, que vendían de todo tipo de víveres, así como carbón para los buques. Además en este mismo barrio de Altzaga aparece por primera vez reseñado un negocio de cables metálicos con el nombre de Murga y Ugarte. (5) Tabién como contratistas de las obras de ferrocarril de Las Arenas a Plentzia aparecerá José Amann (Se refiere a José Isaac Amann).
Por otra parte, en la Campa aparece un farmacéutico, N. Garigorta, en Asua aparece referenciada la fábrica de cerámica, ladrillos y teja plana de los Hermanos Uriarte.

En el anuario del año siguiente, 1902, las únicas novedades son que aparece Telmo Ibarra, reseñado como el tercero que tenía una empresa para aprovisionar embarcaciones y, en cuanto a la Insrucción pública en Altzaga, además de Andrea Cortina aparecerá Félix Ortún (actualmente una calle de Altzaga lleva su nombre).

En 1903, la unica novedad, en el barrio de Altzaga, es la aparición de Aliard y Compañía, en un negocio de cables metáicos, que suponemos que es la Sociedad Franco Española, que se constituye en 1900.


En el anuario de 1904 existen importantes novedades, como que hay cierta información de otros barrios que hasta ahora no existía en dicha publicación, o también ciertos cambios administrativos, nuevos negocios y servicios:

  • Alcalde: Pedro Aramburu.
  • Secretario del Ayuntamiento: José de Altube.
  • Juez Municipal: Hermenegildo Aguirre.
  • Administrador de correos: Luis Elorduy.
  • Jefa de telégrafos: Encarnación Navas.
  • Escuela de artes y oficios: Luis Ortiz, el director, y Claudio García, Julio Mendieta, Félix Ortún (que también seguía como profesor de instrucción pública), Cándida Tellado, Concepción Goicoechea y Concepción González, el profesorado.
  • Cafés y billares: Aristides Lecheulz, Angel Ruizabal y Roque Sasieta (de quien hemos hablado en este artículo, y en donde en su local también servía como tienda de vinos). En los tres locales se podía comprar tabaco.
  • Carnicerías: Marcos Carminaga, Román Iturbe, Hilario Saez.
  • Colegio Particular: Aureliano García.
  • Tienda de comestibles: Lorenzo Canales (que también tenía servicio de carnicería en su tienda, así como vendía ropa), Juan García, Pedro Ibañez, Pilar Saenz, José Ugarteche (que también servía como bazar).
  • Farmacias: Jacinto García y Venancio Parra.
  • Talleres mecánicos: Además de los de Moffat y Amadeo Amade, aparecen los de Líbano y Compañía y Celedonio Pico.
  • Médicos en Altzaga: Samuel Campbell, Donato Chopitea (que también era el médico del ferrocarril que iba de Luchana a Munguía) y Timoteo Goiri.
  • Mercería: José Gaztañaga, que también trabajaba con tejidos.
  • Procurador: Benito Díaz.
  • Profesor de música. Higinio Otaduy.
  • Sastrerías: Luis Lores y Manuel Montes.
  • Tejidos: Vidal Trueba.
  • Tienda de vinos: Gregorio Aguirre, Luis Corduy, Antonio Lequerica, Domingo Mendiola, Felix Palacios, Jose Ugarteche y José Ugarte. 
  • Veterinario: José Palenzuela
También aparece ya reseñada la Sociedad Franco Española de Trefilería y Cablería. Por otra parte, respecto a la venta de efectos navales aparecen referenciados Pedro Barcena (quien tabién vendía provisiones y era comisionista), Alejandrino de Echevarria, Pedro Ibañez (que en 1909, aparecerá como Ibañez & Blis), Ramsdeen y Compañía y Mariano Rios (el de la tienda de ultramarinos).
Respecto a otros barrios este año aparece información más extensa: 
  • En Asua aparece un café regentado por Bruno Eguskiza, una fábrica de herraduras que se denomina La industrial y una tienda de vinos que la lleva Pedro Eguskiza. Tambien aparece por primera vez en los anuarios, la Sociedad El Ibaizabal, una empresa de suministro de electricidad y, según pone en la publicación, estaba dirigida en estos momentos por Fidel Iriarte. (6)
  • En Axpe hay un profesor de instrucción pública, Quintín Herrera, negocios de café, billares y comestibles, regentados por Pedro Ugalde y Sotero Zubiaur (que también vendía comestibles) y los contratistas de los talleres de la empresa de obras del Puerto Exterior, que ya indicamos anteriormente.
  • En la Campa como novedad están los dos negocios de café, billares y comestibles que los llevan Anastasio Aguirre y Francisco Eguskiza, la expendeduría de tabacos de José Larrondo, y el médico, Mariano Marco.
  • De Gohierri hay información  de un profesor de instrucción pública, Samuel Cerezo, y un cosechero de txakolí, Miguel Landa.
  • En Lutxana la información que se señala es la siguiente: la profesora de instrucción pública será Filomena Oyarbide, habrá un negocio de café, billar y comestibles de Victoria Irigar, la fundición de Luis Murga y Compañía. Además se apunta a Leocadio Gochi, como jefe de la estación, (el jefe de la estación de La Campa era ese año José de Zamacona) y a Alberto Flandoyer, como el gerente de la fábrica de electricidad que había.
En la publicación de 1905 se señala un dato curioso, el precio por asiento en el tren y en el tranvía, 0,30 pesetas, y las siguientes novedades respecto al año anterior.
  • Alcalde: Andrés Motagoicoa
  • Escuela de artes y oficios: Santiago Valiente, el nuevo director, y al profesorado se le suma A.F. Gijón.
  • Seguros y Comisionistas: Gijón y Bosch.
  • Almacenes de vinos: Pedro Acha, Miguel Echevarria y Francisco Maguregui.
  • Tienda de vinos: Estaban los mismos que el año anterior, excepto Luis Corduy.
Tres años después, en 1908, hay nuevo alcalde, Miguel Echevarria, que había aparecido en números anteriores como regente de un almacén de vinos. Aun así hay algunas novedades más:
  • Juez Municipal: Timoteo Goiri Loyola, que había sido años atrás alcalde del pueblo.
  • Fiscal: Jerónimo Ayo Jauregui.
  • Jefa de telégrafos: Josefa Novas
  • Escuela de artes y oficios: Manuel González, el nuevo director, y Alejandro Gaztañaga, Eduardo Miecleces, Ambrosio Vidaurrazaga, Maria Aguirre y Valentina Trespaderne como nuevo profesorados. A. F Gijon, Concepción Goicoechea y Concepción González ya no estaban.
  • Abogado: Juan Beristain.
  • Albañiles (maestros): Pedro Serrano, Miguel Villarín.
  • Barberías: Francisco Arce, Pedro Barcina, Felix Castaños, Felix palacios y Mariano Reoyo.
  • Cacharrerías: José Miguel Barruaga.
  • Cafés y billares: A los ya existentes se sumaba en de Florencio Ortiz.
  • Carnicerías: A la de Román Iturbe se le suma la de Francisco Berasategui, ya no aparecerán las dos anteriores que había. 
  • Carpinterías: Pedro Aquino, Senen Barrutia, Michelena e hijos, Manuel Mutiozabal, Luis Urrutia.
  • Constructor de carros: Juan José Zuberogoitia.
  • Tienda de comestibles: Lorenzo Canales, Pilar Saenz, Florentino Sagarduy, José Ugarteche, Leandro Urrutia.
  • Casas de comidas: Jose Jaray, Serafín Michelena, Florencio Ortiz y Roque Sasieta (que también tenía el servicio de hostal).
  • Farmacias: Hijos de García Plaza y Venancio Parra, que ya había salido en publicaciones anteriores.
  • Ferreterías: Herminio Dueñas y Julián Elorriaga. 
  • Tratantes de ganados: Simón Líbano, Santiago Madariaga y Juan Antonio Olavarrieta.
  • Hojalatero y vidriero: Celestino del Rio.
  • Maestro de obras: Manuel Camarón.
  • Médicos: José Ramón Bilbao y Ramón Echevarrieta.
  • Mercería: Ventura Aldazabal.
  • Modistas: Silvestra Iturzaeta y Candida Tellado.
  • Panadería: Manuel Bilbao.
  • Practicante de medicina y cirugía: Francisco Arce.
  • Relojería: Viuda de Fernández.
  • Tabacos: Anastasio Ugarte y en los cafes y billares del pueblo.
  • Tejidos: Además de poder comprar donde Lorenzo Canales y Vidal Trueba Rementería, también se pueden comprar en donde Ventura Aldazabal y Gregorio Berrojalbiz.
  • Veterinario: Felix Rivas.
  • Almacenes de vinos: pedro Acha, Felix Azpilicueta, Francisco Maguregui
  • Tiendas de vinos: Benito Aguirre, Viuda de bayo, Jose Garay, Antonio Lequerica, Domingo Mendiola, Felix Palacios, Roque Sasieta, Juan Ugarte, Jose Ugarteche
  • Zapaterias: Jose Berganza, Jose Gaztañaga, Jose Ramón Izagirre, Bernardo Martin, Felix Ortún (que además era, como se ha señalado anteriormente, profesor)
También se hace referencia a los casinos y círculos que ya había en el pueblo: El centro obrero, el recreativo, el republicano y el tradicionalista. Y por primera vez se señala los principales contribuyentes del pueblo: Hermenegildo Aguirre, Domingo Bilbao, Julian Bilbao Aguirre, Guillermo Camiruaga, Miguel Echevarria, Damaso Ituarte, Francisco Larrabeiti, Andrés Motagoicoa, Sulustiano Orive Oteo, Pedro Sustacha, Pablo Ugarte y Fidel Uriarte Arana.
Además hay novedades en algunos barrios:
  • En Axpe hay una barbería a cargo de Patricio Zarate, una tienda de comestibles que regentaba Bautista Achalandabaso (además del negocio de Sotero Zubiaur) y dos constructores de lanchas: Aguirre y Suarez y Antonio Arechabaleta.
  • En La Campa, además del negocio de Francisco Eguskiza, estaba el café de Anastasio Aguirre.
  • En Lutxana habrá ahora dos negocios de café, billar y comestibles, el de Victoria Irigar y Agustín Gondra. Además se apunta a Eliseo Mañaricua, como jefe de la estación.
En el anuario de 1909, hay algunas novedades, en Altzaga:

  • Administrador de Correos: Rufino Pérez
  • Escuela de artes y oficios: Hay algún que otro cambio. De este modo, Manuel González sigue como director y el profesorado estará compuesto por Alejandro Gaztañaga, Julio Mendicote, Eduardo Micieces, Felix Ortún, Ambrosio Vidaurrázaga, María Aguirre, Celedonia Goicoechea, Cándida tellado y Valentina Trespaderne.
  • Párroco: Elias Aguirre.
  • Barberías: En este anuario repiten las de Francisco Arce, Pedro Barcina y Mariano Reoyo, y se suman las de Diego Guisasola y Leon Manzanares.
  • Cacharrerías: A la de Jose Miguel Barruaga, se le suma la de Jose Ugarteche, quien también vendía vinos y diversos productos comestibles.
  • Farmacias: Además de la de Venancio Parra, aparece una regentada por Fausto Domenech.
Respecto a Lutxana, la novedad es que aparece una fábrica de tubos forjados: Ibañez.


En 1910, se va a producir de nuevo un cambio de alcalde, entrará Antonio Zárraga Bilbao, y aparecen señaladas algunas novedades:

  • Escuela de artes y oficios: Se producirán cambios en el profesorado con la baja de Alejandro Gaztañaga y la entrada de Laura Aguirre.
  • Instrucción Pública: Deja de estar Andrea Cortina. Habrá profesora nueva, María Iturralde.
Datos de Erandio, en el anuario de 1911
En 1911, llega el último anuario de Bailly-Baillère, y es un año en el que vuelve a haber cambio de alcalde, José Ramón Arana Júregui. Además hay otras novedades en algunos oficios:
  • Escuela de artes y oficios: Felix Ortún será el nuevo director. También habrá novedades en el profesorado que quedará compuesto por: Marcelino Acarregui, Francisco Fournier, Eduardo Micieces, Ambrosio Vidaurrázaga, Laura Aguirre, María Aguirre, Celedonia Goicoechea, y Cándida Tellado, que también era modista.
  • Albañiles: A Pedro Serrano y Miguel Vallarín, se le sumarán Juan León Monasterio y Enrique Puente.
  • Carnicerías: Además de la de Román Iturbe, aparecerá otra de Juan Orue Echevarria.
  • Comestibles: A las ya existentes, de Lorenzo Canales, Pilar Saenz, Florentino Sagarduy y José Ugarteche, aparece una nueva: López y Casas.
  • Casas de comidas; este año sólo aparecen las de José Garay y Roque Sasieta.
  • Profesor de música: Juan Larrea.
  • Sastreria: Los negocios que aparecen son los de Luis Lavín y Sotero Rabanos.
  • Tejidos: Este año aparecen tres Ventura Aldazabal, Lorenzo canales y Vidal Trueba Rementería.
En Axpe hay un cambio en cuanto al profesor de Instrucción Pública, aparece Higinio Sama de Rigadera, que sustituye a Quintín Herrera.



(1) Este dato no sería correcto, puesto que Uriarte y Compañía, con este nuevo objeto de negocio, se constituye en 1889, en la casa denominada El Siglo, es decir no serían dos empresas sino una. Uriarte y Compañía la formaron Jose Antonio Uriarte Sustacha, vecino de Getxo, y su hijo Jose Antonio Uriarte Arana, vecino de Erandio. Habían empezando vendiendo vino vino al por mayor y acabarán estableciéndose en la ribera de Altzaga para abastecer a los buques principalmente de carbón, aceite y otros viveres. En el acta de constitución se decía que Fidel Uriarte Arana, hermano de Jose Antonio sería miembro de la compañía cuando este cumpliera mayoría de edad.
(2) Este dato no es correcto, y es que Jose maría Aramberria y Olaveaga, sería un concesionario de la Compañía de Ferrocarril de Bilbao a Las Arenas y Plencia. Los Contratistas de Las Obras del Puerto de Bilbao serían Coiseau, Couvreux Fils y Félix Allard, que hicieron una sociedad que ganó por subasta las obras del puerto concecidas en 1888.
(3) Felix Allard, Coiseau y Couvreux Fils.
(4) La Sociedad Pedro Aramburu y Compañía se constituye en 1885, aunque no aparece hasta ahora en el anuario. En 1892 constaba de 25 operarios.
(5) Posiblemente se trate de un error y se refiera a la Sociedad Franco Española de Trefilería, Cablería y Tranvías Aéreos, fundada en 1900, que será presidido por Felix Allard, quien había sido contratista de las obras del puerto exterior.
(6) El 26 de septiembre de 1895 se constituye la sociedad El Ibaizabal, con un capital social de 100.000 pesetas. La integraban algunos de las personas más influyentes del pueblo en esos años, Donato Chopitea, Manuel Berastain, Luis llona, Luis Aguilar, Pedro Ugalde, Luis Urquiol, Vicente Martínez y Santiago Goiri, así como varios vecinos de otros pueblos aledaños.


Bibliografía:
BAILY-BALIÈRE, CARLOS: "Anuario-Almanaque del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración", Madrid, 1880.
BAILY-BALIÈRE, CARLOS: "Anuario del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración", Madrid, 1881, 1883, 1884, 1885, 1886, 1887, 1888, 1898, 1899, 1900, 1901, 1902, 1903, 1904, 1905, 1906, 1908, 1909, 1910, 1911